"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







martes, 20 de septiembre de 2016

Sobre la guerra moderna



Por Fernando Trujillo

Con el pasar de la historia la guerra ha ido cambiando, de las lanzas se pasaron a las espadas, de las espadas a las balas, la guerra es un hecho histórico y existirá mientras haya vida en este planeta.
Lejos de los ideales pacifistas la idea de guerra nunca terminara, la vida es una lucha constante, la historia humana es una guerra eterna y nada va a cambiar este hecho pero la idea de la guerra se divide en dos ramas, la guerra antigua y la guerra moderna. No vamos a andarnos con ideales ni romanticismos, la guerra siempre ha sido un asunto crudo, sucio, una matanza en el que la juventud más sana de una nación perece. No obstante en esta época degenerada como lo es este Kali Yuga algo tan aberrante como la guerra llega a niveles que sobrepasan lo grotesco y lo nauseabundo.
En la guerra antigua pese a todo aun había cierta caballerosidad y honor entre militares, había cierto respeto por el enemigo y por los vencidos, pero eso acabo con la Segunda Guerra Mundial cuando Churchill y Roosevelt bombardearon ciudades y aldeas alemanas masacrando bajo el fuego a poblaciones civiles, cuando los soviéticos entraron en Alemania violando a mujeres y niñas y torturando prisioneros de las maneras más inhumanas. Todas estas tácticas pertenecientes a un verdadero terrorismo fueron aprendidas en la Guerra Civil americana cuando la Unión castigo brutalmente a los estados sureños incendiando sembradíos, violando y torturando, masacrando soldados heridos, todo por el gran “crimen” de querer ser estados autónomos.
A principios del siglo XX intelectuales como D’Annunzio, Marinetti y Junger elogiaban la guerra como un hecho, como una forma de movimiento histórico y de vitalismo, pero hoy elogiar la guerra es una locura, la guerra moderna es total destrucción, querer una nueva guerra significaría matanzas atroces y destrucción de naciones enteras, la guerra ha evolucionado a algo que llega a niveles dantescos con las armas nucleares y biológicas.
Llego Vietnam y las mismas tácticas genocidas continuaron, bombas napalm sobre campesinos vietanmitas, helicópteros lanzando misiles sobre aldeas, soldados yanquis fumadores de marihuana y al ritmo de rock n’ roll mataban a soldados y civiles. Esta historia se repite pero ahora en Medio Oriente.
Antes se peleaba por Dios, por la nación, por un rey pero ahora se pelea por la economía, por el petróleo y por llevar la democracia usurera.
En la guerra antigua el guerrero mataba por sí mismo al enemigo, cara a cara, había un enfrentamiento directo entre los guerreros, existía una responsabilidad en el guerrero sagrado al momento de matar a un enemigo pero eso se ha perdido, ahora desde la comodidad los soldados yanquis manejan drones como si de un videojuego se tratara bombardeando civiles y soldados por igual mientras se bebe una coca-cola. No hay responsabilidad, no hay valentía, el ethos guerrero se ha perdido y lo que queda es un pathos militarizado.
La guerra moderna sigue los patrones establecidos por Churchill, se bombardean poblaciones civiles, aldeas, colegios en todo Medio Oriente, se lanza fosforo blanco sobre miles de inocentes en el nombre de la democracia occidental.
Actualmente se está viviendo una nueva guerra mundial, esta vez entre el mundo moderno occidental y el Califato del Isis, las potencias occidentales y sus aliados árabes están bombardeando ciudades, matando civiles, se está luchando contra un enemigo que no es un grupillo terrorista sino verdaderos creyentes de su fe, los guerreros del Isis están convencidos de que luchan en el nombre de Ala y el Islam mientras que los soldados occidentales embriagados por el ateísmo solo pelean por la democracia y un sueldo.
Se está combatiendo al Isis por las razones equivocadas, bueno fuera que se combatiera por la cristiandad, por una civilización occidental sana, por la familia y la nación pero esta no es una cruzada sacra sino una cruzada profana, se está combatiendo por imponer la usura y la agenda políticamente correcta.
Incluso el Papa Francisco ha declarado que las guerras son por motivos económicos adhiriéndose a la teoría marxista del mundo como pura economía y negando la tradición católica guerrera y escupiendo en el legado de los Papas del Medievo que llamaron a la guerra santa.
El mundo occidental pelea en el nombre de la democracia, del feminismo, de la agenda LGBT, el ateísmo, el relativismo moral y espiritual, para imponer todas estas ideas se está bombardeando poblaciones enteras, se está torturando civiles y prisioneros militares, el ejército anglo-sionista está conformado por mercenarios, miembros reclutados de bandas “latinas” como los mara salvatruchas y las clicas chicanas, violadores, psicópatas, mujeres militares que posan bonitas en las fotos, soldados transgeneros, toda una horda de orcos al servicio de la posmodernidad.
Obama, Hollande, Merkel, Putin, el Papa—mejor dicho Antipapa—Francisco, Cameron todos abogan por la destrucción del Isis no por ser considerados una amenaza terrorista sino por ser opuestos a los anti-valores occidentales. Por eso se bombardea masivamente con drones, por eso se lanza fosforo blanco sobre civiles, por eso se busca imponer la ingeniería social de la ONU.
El concepto de guerra moderna se lleva a cabo con toda su crueldad en Medio Oriente, se está llevando una cruzada profana en el que se enfrentan el ateísmo occidental y la fe Islámica, un enfrentamiento en el que los hombres libres y los cristianos perdemos.
No apoyo al Isis pero tampoco apoyare la cruzada profana, aquellos que estamos fuera de esa línea debemos reunirnos en tribus, en clanes alejados del Islam y de los anti-valores posmodernos, el futuro del mundo es el tribalismo o la opresión ya sea islámica o del Occidente neoliberal. Formar clanes con amigos y familiares, que sea una tercera opción a estas dos fuerzas. Solo podemos crear nuestros propios clanes donde imperen los valores de fe, honor, lealtad, sangre y suelo.

Septiembre 2016




lunes, 12 de septiembre de 2016

Corrección política



Está prohibido hablar
Está penado escribir
Con corrección política
Un hombre no puede opinar
Un músico no puede cantar
En la corrección política
Se destruye el genio
Se aplaude lo mediocre y sumiso
Es la muerte de la creatividad y el triunfo de la fealdad
En la corrección política
Lovecraft no podría escribir sus geniales cuentos
Dalí no podría haber pintado
En la corrección política
Un torero es homicida
Un violador es una victima
Con corrección política
Se mata la virilidad, la belleza y la creatividad
Sustituyéndola por la fealdad y la tiranía
Un pueblo tiene miedo de opinar
Los hombres pierden su libertad
En la corrección política

ã                  Fernando Trujillo, derechos reservados


11-09-16

sábado, 3 de septiembre de 2016

¿Por qué algunos nacionalsocialistas tenían cicatrices en el rostro?



Por Manuel J. Prieto

En realidad ese tipo de cicatrices no son exclusivas de los nacionalsocialistas, si bien la popularidad de algunos de sus miembros, como Otto Skorzeny o Ernst Röhm, las hacen más presentes en los libros de Historia. Dichas cicatrices o marcas se conocen como Schmiss y en realidad eran consideradas cicatrices de honor.

Todo proviene de unos duelos típicos de algunas sociedades o asociaciones estudiantiles y universitarias germanas. Dentro de las mismas se seguían algunas tradiciones y rituales, entre las que estaban los mensur. Esta palabra, que podríamos traducir por medida, era como se denominaba a un tipo de combate de esgrima, con ciertas normas muy estrictas, que servía para medir el valor y el honor de los combatientes. Uno frente al otro, sin el movimiento habitual de los duelos y la esgrima, como estatuas en las que sólo se mueve el brazo armado en torno a la cabeza del contrario y un mandato: no apartarse nunca.

Aunque el origen de este tipo de duelos data de unos siglos antes, tuvieron cierto auge a finales del XIX y en la primera parte del XX. El objetivo principal del duelo era no apartarse, ya que así se mostraba la falta miedo y el valor más allá el dolor. Por lo tanto, acoger las heridas sin inmutarse era toda una prueba de esa resistencia y fortaleza. Una cicatriz en la cara viene a decir que no se apartó la misma a pesar de verla en peligro. No era una lucha a muerte y los daños no solían ser serios, ya que se protegían las partes que podrían conllevar heridas peligrosas. Pero bastaba con apartar la cara un poco con el objeto de evitar el acero del contrario para perder el combate y por lo tanto manchar el honor. Una vez heridos se ponía poco cuidado en la cura, para que la cicatriz fuera grande y bien visible.

Lógicamente, muchos de los soldados y líderes NS pasaron por esas organizaciones estudiantiles y participaron en algunos mensur, llevándose en algunos casos una schmiss de recuerdo en su rostro, para toda la vida. Otto Skorzeny libró trece duelos y en el décimo de ellos fue cuando recibió el corte en la cara que llevó con orgullo hasta su muerte. Según parece, los estadounidenses lo apodaron Caracortada precisamente por su schmiss. También Ernst Röhm, cofundador de las SA y asesinado en la Noche de los cuchillos largos, lucía algunas heridas en su cara, al igual que Ernst Kaltenbrunner, destacado miembro de las SS y jefe de la Gestapo.

domingo, 21 de agosto de 2016

Los valores masculinos en Supernatural



Por Fernando Trujillo

Estrenada en 2005 Supernatural es la serie de ciencia ficción más longeva de la cadena americana Warnner, llegando a tener doce temporadas y superando a Smallville.
“Salvar gente, cazar cosas, el negocio familiar” esta frase dicha por el personaje de Dean Winchester en el segundo capítulo de la primera temporada es el lema oficial de la serie pero ¿De qué va Supernatural y porque escribo un artículo sobre ella? Porque en una televisión basura poblada de realities shows, programas que fomentan el materialismo y podredumbre mental, programas con mujeres superficiales y dominantes con manginas y betas a sus pies, pocos productos en televisión presentan valores masculinos positivos y entre ellos se encuentra Supernatural.
La historia sigue a los hermanos Sam y Dean Winchester a bordo de un Impala 67 recorriendo Norteamérica cazando toda clase de criaturas sobrenaturales tales como vampiros, hombres lobo, fantasmas, demonios, dioses paganos y criaturas transformables, desde niños los hermanos fueron entrenados por su padre John Winchester después de una tragedia familiar en la que la madre fue asesinada por el demonio de ojos amarillos (antagonista principal de las dos primeras temporadas). En el mundo de Supernatural los cazadores son hombres que recorren los caminos cazando monstruos, salvando personas y preservando la paz frente a seres hostiles, pese a que en su misión tienen que cometer fraudes bancarios, falsificar, incluso torturar y matar.
En cierto modo los cazadores recuerdan a los grupos survivalistas, tribalistas y separatistas blancos que hay en Estados Unidos, grupos fuera de la ley, entrenados en tácticas de combate y uso de armas, incluso durante un episodio de la segunda temporada un agente del FBI especula que el padre de los Winchester puede ser un peligroso supremacista blanco.  Por supuesto en la serie los cazadores no se limitan a una raza o a un género, aunque las similitudes con los grupos antes mencionados son más que evidentes.
Sam y Dean son criados por su padre fuera del Sistema, son entrenados desde niños en el uso de armas de fuego, técnicas de combate, ocultismo y otras técnicas criminales (una educación alejada de la educación burguesa del sistema), los valores de un guerrillero expuestos por Carl Schmidt en su Teoría del guerrillero.
Ocultarse, mantener una falsa identidad, acechar a tu presa, infiltrarte es lo que hace un guerrillero o un terrorista contra un sistema opresor, los Winchester utilizan estas tácticas para poder conseguir a su presa y cumplir una misión.
Al principio de la serie vemos como Sam Winchester quiere alejarse del mundo de lo sobrenatural eligiendo los valores del Primer Mundo, estudia para ser abogado, tiene una novia, una vida cómoda, por otra parte su hermano mayor Dean continua con el legado de su padre, viajando por los caminos, viviendo fuera de la ley y cazando monstruos, los valores del guerrillero. Posteriormente Sam se uniría de nuevo a su hermano en la búsqueda de su padre tras el asesinato sobrenatural de su novia, abandonando el Primer Mundo y regresando a la vida del guerrillero.
A lo largo de estas once temporadas vemos como los hermanos Winchester se enfrentan a entidades monstruosas, al mismo Cielo e Infierno y su unión fraternal prevalece frente a la misma Muerte. La hermandad, la violencia, la fraternidad entre hombres, el uso de armas, la amistad masculina son valores que predominan en cada capítulo de la serie.
Supernatural también puede ser visto como un western, en el que los hermanos Winchester (y los cazadores en general) representan a la América rural, la de los pioneros, los vaqueros, los hombres libres preservando el orden y la vida normal frente a amenazas externas, si en el western clásico eran los indios nativos, los hombres de negocios sin escrúpulos y los bandoleros en Supernatural esta categoría la tienen los monstruos, los demonios y ángeles.
Así los hermanos ocupan el lugar del sheriff o del arquetipo de héroe del western (pistolero rudo con amor por la vida sencilla) que protege el pueblo de las amenazas externas.
En las primeras temporadas los Winchester tiene como mentor a Bobby quien ocuparía el lugar de Gandalf o Merlín (el arquetipo del viejo sabio), un viejo cazador, patriota americano orgulloso, perteneciente a la América rural y bebedor de whisky quien será figura paterna y guía de los hermanos en todas sus travesías. A partir de la cuarta temporada se uniría el ángel Castiel, en la serie lejos de su representación tradicional los ángeles serian siendo la América industrial, con sus jerarquías, su burocracia intransigente, sus planes ocultos y su forma de vestir tan burguesa en contraste con los cazadores. Castiel abandona la vida citadina de sus hermanos y se une a los hermanos en toda la serie recorriendo los caminos siendo la parte espiritual del trio.
Entonces en Supernatural tenemos una triada conformada por la fuerza, la inteligencia y el espíritu. El primero sería Dean con su código de cazador tan arraigado, su estilo despiadado, la brutalidad, Sam vendría siendo la inteligencia con su habilidad para la lectura, las computadoras, la búsqueda de información mientras Castiel vendría siendo el espíritu con su poder sobrenatural, sus conocimientos en el terreno angelical e infernal que ayudara a los hermanos.

Algunos círculos feministas asociados a la cultura geek han acusado a Supernatural de ser sexista y misógina. La serie tiene una atmosfera masculina en la que los valores viriles predominan, la cacería, la hermandad, la música rock de antaño, no hay espacio para los valores femeninos.
Los productores intentaron durante las primeras temporadas insertar personajes femeninos como Jo Harvelle, Bela Talbot y Anna Milton pero todos ellos fueron rechazados por el público, una reacción masculina para evitar una feminización de la serie.
Varias entidades sobrenaturales a la que los Winchester se enfrentan son personificaciones femeninas, seductoras diosas paganas, demonios femeninos como Lilith o los demonios de los caminos los cuales se encargan de realizar pactos satánicos bajo sensuales cuerpos femeninos. Las amenazas que se interponen en la hermandad de los Winchester son femeninas, tal como la diablesa Ruby en la tercera y cuarta temporada la cual busca corromper a Sam y que cumpla el destino que los demonios trazaron para él, provocando en el proceso que se enfrente a su hermano mayor.
En la sexta temporada se descubre que los monstruos tiene como origen común una diosa madre a la que llama Eva (parodia repulsiva de la Eva humana) y a la cual veneran de forma fanática haciendo de los monstruos de la serie una cultura matriarcal.
Lo femenino está asociado a la oscuridad, la hechicería, lo grotesco mientras que lo masculino está asociado a la cacería, a la luz y al orden. Los monstruos con su cultura matriarcal, salvaje, sangrienta se enfrentan al mundo de los cazadores con los valores de familia, hermandad, razón y orden.
Los personajes femeninos en Supernatural (salvo excepciones) están asociados al mal, tenemos el antes mencionado ejemplo de Ruby, el demonio conocido como Meg Masters, la ladrona traicionera Bela Talbot, la sádica diablesa Lilith, el demonio Abaddon, la bruja Rowena y el ángel Anna Milton.
Tenemos también a las amazonas, una raza de mujeres que copulan con hombres procreando una de ellas, entre sus ritos iniciáticos de la nueva amazona se encuentra asesinar al padre.
Los Winchester usan libremente insultos como “puta” o “perra” con normalidad para referirse a las villanas, algo que seguramente ha incomodado a feministas y manginas.
Los círculos feministas han puesto el grito en el cielo por toda esta temática tachada de misógina, varios artículos en Internet han debatido sobre la violencia hacia la mujer dentro de la serie.
Lo que a estos círculos realmente les molesta es que dentro de una televisión feminizada, Supernatural no se acople a sus valores, ellas quisieran una historia que haga apología al transexualismo, el homosexualismo descarado, con mujeres victoriosas y fuertes en vez de hombres, donde los monstruos fueran buenos y amigables. En la televisión de hoy vemos una inversión de roles en donde los monstruos ahora son seres incomprendidos, de buenos sentimientos, perseguidos por la sociedad (básicamente un reflejo de la generación Tumblr) mientras que los cazadores de monstruos son violentos, sádicos, intolerantes y hasta machistas, esto lo vemos en series como American Horror Story con su mensaje de que los monstruos son humanos. En Supernatural salvo por algunas excepciones no todos los monstruos son amigables sino seres despiadados, carentes de remordimientos y que cumplen con su naturaleza salvaje mientras que los cazadores los mantienen alejados de las comunidades humanas.
Claro los monstruos no son malignos sino son depredadores, seres salvajes que son parte del Orden Natural y cumplen con su naturaleza, ahí están los cazadores que están para frenarlos y que prevalezca la humanidad. Una lucha entre el mundo irracional (los monstruos) y el mundo racional (la humanidad).
Como se explicó arriba los Winchester encargan al arquetipo del héroe de western, ellos aman la vida sencilla, la comida grasosa, el rock clásico, la cerveza al mismo tiempo que van de cacería cumpliendo con su deber.
Es interesante notar como dos de las especies recurrentes en la serie encarnan a la América industrial: me refiero a los ángeles y los demonios.
De los primeros ya hable, los segundos son de los antagonistas más peligrosos y extensos de la serie, los demonios son seres que alguna vez fueron humanos y debido a los tormentos que sufrieron son lo que son, pactan con los humanos a cambio de lujos y sueños cumplidos, su sociedad a diferencia de los ángeles es como una manada, uno manda y los demás obedecen, primero por el ángel caído Lucifer y después por el demonio Crowley.
Crowley el enemigo más recurrente de la serie encarna a esa América industrial, su vestimenta es la de un hombre de negocios o un banquero, es aficionado a la vida citadina con lujos y comodidades y es poseedor de una sexualidad ambigua, teniendo actitudes homosexuales. Crowley encarna al banquero sin escrúpulos del western clásico que busca engañar a los habitantes de un pueblo con promesas de progreso y prosperidad.
Crowley representaría los valores del Primer Mundo frente a los valores del guerrillero de los Winchester.
Los valores del Primer Mundo serian propiamente femeninos, dan una falsa sensación de seguridad y confort mientras que el mundo del guerrillero es de peligro, fuera de la ley pero al mismo tiempo un camino que forja los lazos de hermandad y camaradería masculina.
Esa es la lección más importante de Supernatural y es que pese a que pueda ser el fin del mundo (literalmente) los lazos de hermandad masculina prevalecen pese a todo.
En cada temporada los lazos de hermandad entre los Winchester se ponen a prueba, las lealtades y peligros que están por destruirlos pero es siempre su fuerte unión masculina lo que prevalece pese a todo peligro al que se enfrentan.
Son estos valores de hermandad, camaradería, lucha contra la adversidad, la vida sencilla, la cacería lo que hacen de Supernatural una serie muy masculina en una televisión sobrepoblada por los valores del Primer Mundo y ese es el motivo de su éxito y larga duración en la televisión.
Los valores masculinos continúen arraigados en el instinto del hombre pese a todo el adoctrinamiento forzado del liberalismo cultural.

Agosto 2016

jueves, 4 de agosto de 2016

Un mundo que prohíbe el heroísmo



Por Fernando Trujillo

Cuando era un adolescente y escuchaba a los adultos a mí alrededor hablar de la juventud desperdiciada pensé que tenían una mentalidad retrograda, es posible que los padres de nuestros padres digan lo mismo de ellos pero en esa época de mi vida solo tome ese comentario como una mera exageración propia de los adultos.
Actualmente las palabras “juventud desperdiciada” adquieren un nuevo significado para mí, antes un joven de quince años era un adulto, iba a la guerra, se casaba, en caso de ser noble heredaba y protegía las tierras de sus padres, antes un joven tenía aventuras, se iba de la casa, escribía poemas y relatos tal como hicieron Jack London, Arthur Rimbaud y hasta Jack Keruack que viajo por las carreteras norteamericanas y esos viajes inspiraron su novela “En el camino”.
Antes los jóvenes se enlistaban en batallones para la guerra, buscaban un ideal pero actualmente ser joven significa estar encerrado jugando videojuegos, buscar pokemones con una aplicación de celular, holgazanear, estudiar una carrera, salir uno o dos días al antro con los amigos, salir con tu novia, etc.
Aprovechar la juventud se ha vuelto un eslogan del mundo moderno para ser todo lo contrario, desperdiciarla, desperdiciar fuerza, vitalidad en actividades sin propósito que dan la apariencia de aprovechar ser joven.
Los jóvenes están encerrados en sus cuartos jugando videojuegos que cumplen sus fantasías heroicas, están viviendo en ciudades aburridas, con entretenimiento vacío desperdiciando su fuerza vital, pensando en vivir una vida burguesa.
Tan solo hace dos meses en Europa hubo una gran marcha en homenaje a Dominique Venner en la que organizaciones nacionalistas salieron a tomar las calles, jóvenes de Hogar Social Madrid, Amanecer Dorado, CasaPound y Alternativ Europa agitaron las banderas, emprendieron la marcha, enfrentaron la oposición antifascista, hordas de jóvenes vigorosos tomaron las calles frente a la vista perpleja de los medios, de los inmigrantes ilegales y por supuesto de los progres.
Fue un brote de acción juvenil, de aventura, de luchar y de vivir que sin embargo los medios han llamado “muestra de odio” porque para ellos el significado de disfrutar la vida es cazar pokemones y salir al antro cada viernes
La sociedad posmoderna ha anulado el instinto de heroísmo en pos de un bienestar artificial, descargamos nuestras fantasías y anhelos heroicos en comics, videojuegos y películas de acción mientras engordamos y desperdiciamos nuestra juventud.
Hemos de preguntarnos ¿Hemos vivido? Llegamos a la mediana edad frustrados, con crisis existenciales, neuróticos sabiendo que hemos desperdiciados nuestras vidas, sacrificados por una sensación de bienestar.
Se nos ha impuesto un pacifismo, se nos ha ido prohibiendo el heroísmo de forma inconsciente, la violencia heroica es vista como psicosis por la prensa, se busca que los ciudadanos no puedan portar armas y cuando un hombre honesto armado logra salvar a una multitud de un ataque los medios lo ocultan cobardemente.
Porque para los medios un loco armado disparando contra cientos es noticia, es primera plana y sirve a la agenda anti-armas, en Florida un joven de dieciséis años que previno por medio de la violencia un tiroteo en un autobús escolar fue suspendido ¡Por la misma escuela! El heroísmo es un acto de virilidad, los medios y las escuelas no quieren héroes, no quieren hombres libres sino autómatas sumisos.
A los jóvenes que marcharon el mes pasado la prensa los catalogo de “peligrosos”, “neonazis”, “extremistas”, misma prensa que defiende a los terroristas “refugiados” y que llama a los latin kings “asociación cultural”.
En esta época se prohíbe a los héroes, a los hombres fuertes, a los barbaros reemplazándolo por las “nuevas masculinidades”, por el mangina y por el nerd.
Estos pequeños actos demuestran que el heroísmo y la virilidad aún no están muertos, sino latentes en cada hombre.

Creo que si alguien representa el espíritu del heroísmo y aventura en el siglo pasado ese fue Gabriele D’ Annunzio, una figura tan fascinante y contradictoria bastante chocante para el posmodernismo de hoy.
Poeta, aventurero, guerrero, mujeriego, dandy, aviador, loco y el padre espiritual del Fascismo, D’Annunzio fue un hombre que vivio, que mantuvo un espíritu joven, tanto que pasados los cincuenta se enlisto en el ejército italiano durante la Primera Guerra Mundial, aun cuando vio la carnicería de la guerra continuo predicando la virtud de la batalla, la acción frente al conformismo.
Después del conflicto el poeta junto con los Arditi jóvenes aventureros, soldados, locos y soñadores se aventuraron en la magnífica Empresa de Fiume, en la que tomaron la ciudad de Fiume para anexarla al Reino de Italia pero después de que el rey lo considero un acto de locura, formaron su propio gobierno, una TAZ o Zona Temporalmente Autóctona (como la llamaría después el anarquista Hakim Bey) desde donde crearon todo un nuevo sistema de gobierno en oposición al modelo occidental.
En Fiume la música era el principio fundamental del estado, el comandante D’ Annunzio recitaba poesía desde los balcones, se hacían lluvia de flores desde el techo, la constitución estaba bajo la advocación de la “Décima Musa”, la que llevara a las naciones a la imaginación al poder (término acuñado por el poeta y más tarde tomado por los movimientos de mayo del 68).
La revolución sexual, la poesía, la ecología, el nudismo, el amor libre todos esos elementos los aplico D’ Annunzio antes que los hippies pero a diferencia de ellos, el no predicaba la paz sino la guerra.
Hacer el amor y la guerra era su lema y era el lema de todo joven vigoroso, todo Arditi y esa es la lección del poeta guerrero.
Todos los elementos fascistas como los uniformes negros, los cráneos como insignias, el culto a la virilidad, a la juventud y el brazo en alto estaban ahí, todos aportados por el genio D’ Annunzio y también que las ideas de amor libre, la poesía y la ecología son compatibles desde una Cosmovisión aristocrática y varonil.
Los hippies y los beatniks tomaron todos esos elementos de la Empresa de Fiume pero tergiversados desde un americanismo vulgar, cambiaron la guerra por una paz conformista que los término devorando por el sistema burgués.
Otro autor que podía mencionar hace énfasis en la revuelta y la aventura es Yukio Mishima, poeta, samurái, hombre de palabra y acción, en su novela Caballos desbocados se centra en un grupo de jóvenes nacionalistas que buscan eliminar a los políticos corruptos que han traicionado a Japón y al emperador.
Mishima formo su propio grupo paramilitar llamado Tatenokai (Sociedad de los Escudos) formado por jóvenes idealistas en busca de heroísmo y hartos de la modernidad.
Tanto Mishima como D’Annunzio resultan figuras chocantes al pensamiento actual, ambos predicaban la acción y el peligro frente a la vida cómoda.
En ambos autores se hace énfasis en el binomio juventud-heroísmo, en la búsqueda por vivir y trascender.
Así los Arditi de D’Annunzio y los nacionalistas de la novela de Mishima se personifican en los actuales movimientos nacionalistas que con banderas y espíritu inconforme salen a tomar las calles.
La apología al heroísmo debe de ser un acto revolucionario frente a un mundo conformista, ir, vivir, hacer el amor, luchar y ser un héroe. Los jóvenes de CasaPound y de Hogar Social Madrid han tomado ese espíritu de rebeldía.
Muchos jóvenes quieren un mundo mejor y creen que votando, estudiando, adentrarse en el Sistema para “cambiarlo desde adentro” (algo que nunca va a funcionar) va a hacer un mundo más justo y pacífico.
Pero yo no quiero un mundo mejor, no quiero el mismo Sistema pero mejorado, quiero un segundo Fiume, quiero que mis textos inspiren a los jóvenes a la aventura.
Creo que los movimientos nacionalistas actuales están inspirando a la juventud a salir de un letargo y empezar a sentir la locura por vivir.
Hacer el amor y la guerra debe ser el lema de todo joven que busque en la acción, la poesía y el heroísmo en su propia vida.


Agosto 2016

sábado, 23 de julio de 2016

Utopismo vs realidad



Por Fernando Trujillo

Una masacre en un antro gay de Orlando causa cincuenta muertos en lo que es el atentado más sangriento después del once de septiembre, en Francia de nueva cuenta ocurre un atentado jihadista, esta vez durante la celebración del Día de la Bastilla en el que 85 personas perdieron la vida, en Alemania y en Sucia mujeres son violadas por inmigrantes, el último fue durante un concierto antirracista ¿Me siguen? Al momento de escribir esto hubo un atentado en un centro comercial de Alemania donde el tirador fue identificado—hasta el momento—como de origen iraní.
Desde la matanza en las oficinas de la revista Charlie Hebdo los ataques jihadistas se han incrementado y son cada vez más sangrientos, la prensa mediática no deja de denominarlos como “casos aislados”.
¿Cuál es la reacción del hombre blanco ante esto? ¿Cómo reaccionan los gobiernos y los pueblos occidentales? Bueno con cada atentado, cambian su foto de perfil por los colores de la bandera del país afectado, ponen #Prayfor (inserte nombre de un país, ciudad, etc.) y se dedican a culpar a la ultraderecha, el racismo, la portación legal (y CONSTITUCIONAL) de armas de fuego, Donald Trump, el cristianismo, todo menos a la muy “pacifica” sociedad musulmana en Occidente.
Los pueblos modernos están sumidos en un utopismo que los tiene ciegos, creen que viven en una sociedad más tolerante, que vamos camino a un mundo mejor donde gobernaran la igualdad, el amor entre los hombres y la convivencia pacífica entre razas pero con cada atentado la realidad se impone.
Esta concepción utópica de la historia lineal es propio de la mentalidad neoliberal del mundo capitalista, se cree que gracias al progreso, la democracia, las ideas liberales el mundo deja atrás comportamientos “retrogradas”, ideas conservadoras y va camino a una utopía liberal, multirracial donde se vivirá en un paraíso tecnológico de felicidad, amor y fraternidad ¿Cuántas veces nos han vendido esa estúpida idea?
Cuando acabo la Segunda Guerra dijeron que era la última guerra, la guerra para acabar con todas las guerras—otra idea que nos han vendido por años—si el imperio americano impuso su doctrina liberal en la devastada Europa y en pocos años un utopismo se apodero de la juventud post-Segunda Guerra.
Llegaron los beatniks con su poesía, amor libre y vida bohemia en los cincuenta, llegaron los años sesenta y con eso la revolución de las flores, jóvenes que querían cambiar el mundo con el lema “amor y paz”, la música de los Beatles y mientras se vivía en ese utopismo detrás los ejércitos yanquis arrojaban bombas napalm sobre los campesinos vietnamitas. Resulta totalmente simbólico como termino la década de los sesenta, una década en donde los principios de amor, paz, flores en lugar de armas, idealismo finalizo de manera cruda cuando la Familia Manson cometió una serie de crímenes que involucraban el asesinato de una joven embarazada Sharon Tate.
La realidad se impuso sobre las flores y el idealismo, la violencia y el caos son crudas verdades que Charles Manson revelo a los hijos de las flores.
Actualmente se vive una época similar a los sesenta, mientras jóvenes idealistas celebran el multiculturalismo, el mundo sin fronteras con el lema “Refugees welcome” en Medio Oriente los ejércitos americanos y de la Unión Europea bombardean ciudades masacrando cientos de inocentes, se saquean ciudades, se matan niños en ataques sangrientos y ninguno de ellos tiene un hastag, ninguno es mencionado por los SWJ de occidente, ni en ninguno periódico progre.
Claro el utopismo en el que viven los pueblos occidentales no les deja ver que se viven en un choque de civilizaciones, ignoran que hay una guerra en el Medio Oriente y que la amenaza jihadista sobre ellos es latente.
En la prensa se usan términos impersonales para hablar de una tragedia causada por el terrorismo, como si fuera solo un desastre natural, en todo momento se minimiza la etnia y religión de los perpetradores, los progres lo justificaran para decir que no se quiere una “persecución social”. En la matanza de Niza uno de esos refugiados arrollo mujeres y niños y aun así los franceses se niegan a mirar más allá de su utopismo.
Y claro en esas matanzas los medios prefieren culpar al racismo de los europeos, a la ultraderecha, a Donald Trump, son los chivos expiatorios de siempre para negar que existe una guerra de civilizaciones, si se aceptara tal verdad se caería el mito del multiculturalismo, el “Refugees welcome”, la idea de aldea global donde todas las razas conviven cantando Imagine.
El ministro francés Manuel Valls señalo de manera cínica: “Los tiempos han cambiado y debemos aprender a vivir con el terrorismo. Tenemos que mostrar solidaridad y calma colectiva”.
Toda una declaración de cobardía, de falta de virilidad y de total sumisión a la agenda PC, lo que muestra que los gobiernos occidentales no van a defender a sus pueblos, cualquier gobierno fuerte ante un atentado terrorista empezaría por deportaciones masivas, encarcelamientos y ejecuciones de los traidores pero el gobierno francés no es un gobierno fuerte sino un heredero de la revolución burguesa y liberal que vela por los derechos humanos en lugar de su pueblo.
La imagen más representativa del horror en Niza es la de una niña muerta al lado de su muñeca, una imagen que tiene paralelismo con la imagen de un niño kurdo ahogado hace más de un año y que se culpó a Europa de esto (en realidad murió ahogado en un desastre natural), esta imagen fue el disparador de toda esta campaña de refugiados y de toda la actual invasión. Contrariamente la imagen de la niña muerta no genera ninguna campaña viral, es eliminada de las redes sociales y no mueve los sentimientos de toda esa chusma posmoderna de Internet.
La imagen de esa niña víctima del terrorismo jihadista es la realidad que rompe con el utopismo en el que occidente esta embriagado y por eso es ignorada.

La prensa, los medios de Internet y la masa progre inventan teorías conspirativas, acusan a todo de ser una operación de la CIA, el Mossad, neonazis, tómese cualquier chivo expiatorio para armar historias absurdas alrededor de estas tragedias y negar la realidad. Es algo que se viene haciendo desde el once de septiembre pero que en los últimos años ha adquirido mayor fuerza y en la que grupos de izquierda y de derecha concuerdan. Cualquiera tiene la culpa de los atentados excepto la “pacifica” sociedad musulmana en Europa. Se habla que los ciudadanos no puedan portar armas, los medios inventan héroes musulmanes, se habla de censurar la “islamofobia” en Internet y todo en harás de continuar conservando el utopismo.
Existe un choque de civilizaciones entre oriente y occidente, esa es la realidad, existe un Estado Islámico y un jihadismo que no se solucionara bombardeando gente inocente, existe una invasión al mundo occidental y se continua negando.
Los progres celebran que las iglesias estén cerrando sus puertas, que se conviertan en bibliotecas o en lugares para practicar skate pensando que el mundo avanza hacia un lugar más racional pero no mencionan, niegan que se abren mezquitas en su propio suelo. Los jihadistas son guerreros devotos, creyentes de su fe y de la Yihad contra los infieles.
Se debe entender que el Estado Islámico no es un grupo terrorista que se acabara con incesantes bombardeos, no es para nada una invención de la CIA y el Mossad, el Estado Islámico es un Califato, son hombres devotos, guerreros al servicio del Califa (el representante de Ala en la tierra) en la guerra contra Occidente.
La historia se repite y estamos ante un periodo similar al medieval, tenemos un Califato armado con la tecnología moderna y tácticas de guerrilla modernas dispuesto a pelear hasta el final en el nombre de Ala pero en Occidente no tenemos a un Charles Martell, a un Don Pelayo, a un Cid Campeador, lo que tenemos es a un Hollande, a una Merkel y a miles de progres dándoles la bienvenida a los invasores.
La realidad es que los odiados teóricos racistas como el doctor William Pierce al final tenían razón, hay una guerra étnica en Occidente pero el utopismo no permite verlo.
Las ciudades de Europa occidental se llena de presencia militar, la gente tiene miedo, se prohíben los festejos cristianos para no ofender a las comunidades inmigrantes, se tienen toques de queda y los ciudadanos autóctonos se quedan resguardados en sus hogares.
La guerra racial tan negada por años ya está aquí, lo que las comunidades occidentales deben hacer es rechazar la idea de estado-nación impuesta desde la Revolución Francesa, reunirse en comunidades apartadas, tribus, clanes y proteger a los suyos porque se vienen ataques más sangrientos.
Por ultimo mencionar la dolorosa ironía del ataque a Niza, en plena celebración de una revolución que llevo al poder a la burguesía y que representa todo ese utopismo de igualdad, fraternidad, derechos humanos y multiculturalismo, la Torre Eiffel en llamas es un simbolismo de que la realidad con toda su crudeza triunfa sobre la utópica visión de una aldea global.

Julio 2016


jueves, 14 de julio de 2016

Pedro Varela, una breve reflexión



Por Fernando Trujillo


El fin de semana pasado un hombre llamado Pedro Varela le fue dada una orden de aprensión, la Librería Europa fue cerrada y algunos empleados encarcelados. Se preguntaran cual fue el delito de este hombre ¿Era un violador? ¿Era un secuestrador? ¿Era un mafioso? No, Pedro Varela solo cometió un crimen y ese fue vender libros que contaban una visión disidente de la historia oficial.
Los liberales se jactan de la libertad de expresión, critican al Tercer Reich por quemar libros, hablan de la importancia de la lectura pero han ignorado de manera cobarde la injusticia de Pedro Varela y Librerías Europa.
Los círculos literarios con pomposos escritores, ganadores de premios literarios, supuestos transgresores y denominados “rebeldes de las letras” que se codean con políticos en fiestas, que critican al gobierno pero al mismo tiempo se rodean de la clase política por sus intereses han guardado silencio.
En España mientras que políticos corruptos, terroristas del ETA y banqueros pasean libremente por las calles, donde la pandilla de los latin kings es considerada asociación cultural y los cientos de inmigrantes ilegales causan violaciones, destrozos, robos e imponen su propia cultura sin respetar a los nativos, un hombre es encarcelado por vender libros y su librería cerrada.
¿Por qué debe de interesarte el caso de Pedro Varela? Tal vez no concuerdes con sus ideas, tal vez tu forma de pensar sea completamente distinta, tal vez ni siquiera conozcas su nombre o el de su librería pero te diré porque debes de apoyarlo: porque tú o cualquiera de nosotros puede ser el siguiente.
Estamos en la dictadura del Pensamiento Único, créelo o no pero estamos viviendo bajo un dominio mundial que no acepta el pensamiento disidente, donde puedes ser encarcelado por decir una palabra incorrecta, por escribir una opinión en tu Facebook o en tu Twitter, por tener en tu casa un libro prohibido por este sistema. No es una novela de ciencia ficción, no es una teoría de conspiranoia, esto es real.
En Alemania los perfiles de redes sociales son vigilados y si pones algo considerado dentro de la categoría de “crimen de odio” entonces vas a la cárcel, en la “tierra de la libertad” Estados Unidos el luchador e icono pop Hulk Hogan fue linchado mediáticamente por decir la palabra “negro” en televisión, una pareja cristiana le fue cerrada su pastelería por negarle el servicio a una pareja gay. Tal vez alguno de estos hechos te parezcan incluso “justos”, posiblemente tú seas antirracista, le des la bienvenida a los refugiados desde tu perfil de red social, seas pro-feminista, pro-gay y pienses que Pedro Varela merezca estar encerrado por ser un “nazi” pero déjame decirte que no estas a salvo. Cualquiera puede ser víctima de un linchamiento mediático, puede ser multado e ir a la cárcel por una opinión contraria al Pensamiento Único. Estamos viviendo bajo la peor dictadura, la más cínica y tiene por nombre democracia, incluso las dictaduras comunistas de Corea del norte y Vietnam son más benévolas con su pueblo que la democracia occidental.
Tu Internet está vigilado y no necesitan de una Ley SOPA, una Ley Fayad o cualquiera de esas propuestas totalitarias que sacan los noticiarios cada cierto tiempo para asustar a la población, están vigilados y tú por cualquier motivo, por cualquier meme que postees u opinión que hagas puedes ser acusado de “crimen de odio”.
Por eso se deben de solidarizar con Pedro Varela, porque todos somos el, todos podemos pasar por la misma situación y porque ese hombre es un símbolo que rompe la ilusión de mundo libre y democracia que los medios tanto les gusta parlotear.
Pedro Varela es perseguido por sus ideas, tal como lo fueron los cristeros en México, tal como lo fue en su tiempo José Antonio Primo de Rivera, como lo han sido científicos, intelectuales y artistas que proclaman verdades frente a un régimen injusto a lo largo de la historia. Pedro Varela se encuentra preso por vender libros, su material ha sido confiscado, los que siempre proclaman que “destruir libros es un acto de barbarie” ahora se encuentran callados.
Los buenos libros son armas poderosas, pueden abrir tu mente, pueden enloquecerte incluso, un libro es como nacer de nuevo y ahí radica el material de Librerías Europa, ellos no quieren que un pueblo piense, quieren que continúe su mentalidad PC, su adoctrinamiento mediante la televisión, las redes sociales, canales de Youtube, medios “alternativos” de Internet, películas basura y sumergido en toda la cultura de la basura pensando que viven en el mejor sistema político de la historia y así los políticos les siguen robando, los criminales siguen libres y los hombres buenos tras las rejas.
Es por eso que debes solidarizarte con Pedro Varela, si pese a todo lo expuesto no lo haces bien entonces, otros lo haremos y tú no te quejes cuando la policía del pensamiento llegue por ti debido a que compartiste un meme burlándote de las mujeres o de un miembro de la familia real española. Nosotros estamos con Pedro Varela, con Librerías Europa, con los presos políticos, con los buenos libros y con la libertad de expresión. Por eso proclamo fuerte: ¡LIBERTAD PARA PEDRO VARELA!


Julio 2016