"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







jueves, 20 de abril de 2017

El combate cultural



Por Fernando Trujillo

“Llegara un día en el que Dante, Shakespeare y Wagner sean prohibidos por incorrectos. Porque con ellos como maestros nunca se podrá imponer la anticultura de Freud y Miro”

CEDADE, La Cultura de la Otra Europa

Ellos tienen la cultura

El termino combate cultural fue acuñado por el teórico marxista Antonio Gramsci, fue el mismo Gramsci quien dijo “Tomen la educación y la cultura y el resto se dará por añadidura”, siguiendo esta enseñanza en la mitad del siglo XX la izquierda conquisto la educación, los medios televisivos, el cine, la literatura, la música y para principios de este siglo mantiene un dominio absoluto en toda área cultural.
Porque para Gramsci la conquista cultural era más importante que la conquista política, no se puede tomar el control de un pueblo si primero no se toma su cultura y vaya que la izquierda lo aprendió muy bien.
Gramsci marco las pautas, la lucha no solo era en las calles y en la política, sino se daba en el mundo cultural, el control sobre el lenguaje, sobre el discurso, sobre el pensamiento, Gramsci moriría en 1937 de un derrame cerebral pero sus ideas las continuaría la Escuela de Frankfurt en Norteamérica.
“Tras la renuncia a la lucha de clases, lucha horizontal, buscan la formación de bloques heterogéneos, lucha trasversal, que se articulan en torno a identificaciones políticas, porque, dicen, las identidades no están dadas, están en permanente construcción, son una cuestión social. La izquierda indefinida es antiesencialista y, por tanto, antiplatónica. Para ella todo son construcciones culturales, niegan incluso la biología. Ser madre o mujer, por ejemplo, no es un hecho biológico sino una construcción social, dicen sus pensadores.” (Morales, 2017)
Hablar de una izquierda política ha quedado obsoleto, este término ha dado paso a lo que es el liberalismo cultural quien domina la cultura, ellos no son marxistas infiltrados, no es un nuevo comunismo y definitivamente esto no es marxismo cultural. Ellos son liberales y ellos dominan el discurso cultural actual.
La filosofía de Marcuse, la educación sexual de Freud, Kinsey y Reich, la psicología de Fromm, la literatura de Neruda, Benedetti, García Márquez en las universidades hispanas, el cine de Kubrick, Tarantino, Polansky, Jodorowsky y Allen es galardonado con premios y es considerado obra maestra, tan solo el año pasado el ganador del Premio Nobel de Literatura fue Robert Zimmerman alias Bob Dylan, músico y pacifista, icono de la cultura dominante actual.
Así la ideología imperante del sistema político actual es la que domina la cultura, toda la cultura globalista representada por los valores feministas, LGBT, animalistas, multiculturales, derechos humanos y la corrección política es lo que impera en el cine, las series de televisión, los comics, los videojuegos, los best-sellers, etc.
Desde los medios de entretenimiento hasta las universidades se impone una nueva neolengua para censurar todo pensamiento alterno, se usan epítetos como “fascista” y “homofóbico” para desacreditar a quienes piensen diferente.
Aquí los intelectuales afines al establishment juegan un papel crucial, abogando por el progresismo, por la imposición de la ideología de género, así en Estados Unidos tenemos a Stephen King escandalizado por la libre portación de armas de ciudadanos (pero no escandalizado por cierta escena sexual en su novela de terror Eso), tenemos a los fallecidos intelectuales iberoamericanos Eduardo Galeano y García Márquez criticando el capitalismo pero codeándose con los dictadores Hugo Chávez y Fidel Castro, al mismo tiempo que reciben premios y siendo best-sellers en países capitalistas.
La labor de los intelectuales y artistas hablar públicamente de feminismo, de lenguaje políticamente correcto, las celebridades de Hollywood organizando marchas masivas anti-Trump, hablando de liberación femenina en un país hartamente liberal y donde las mujeres gozan de una posición privilegiada pero que no dudan en acusar a la mayor parte de la población que no piense como ellos como “deplorable”.
“No es de extrañar que una vez destruida y criminalizada toda forma de pensamiento mínimamente disidente en Europa, tal y como ha sucedido, los ciudadanos se acojan a cualquier edulcorante intelectual que tengan a su alcance tomándolo por doctrina cierta y verdadera y por ‘ciencia muy sabrosa’.
Si algunos supuestos intelectuales han ejecutado muy bien su papel de re-educadores de masas y clases medias, los activistas y los ‘progres’ han jugado por su parte, una vez más, el papel de tontos útiles.” (Álvarez, 2016).


Nuestra cultura frente a su cultura

La cultura oficial es una cultura globalizadora, la mentalidad capitalista es introducida a todas las otras culturas y pueblos a través de los medios y el sistema educativo de carácter occidental, es común escuchar de los voceros del Pensamiento Único decir que la educación es el arma más poderosa, puede ser verdad pero definitivamente no su “educación”, es decir toda esa pedagogía occidentalizada que se ve petulantemente así misma como el “mejor modelo”.
Da gracia ver a la ganadora del Nobel Malala decir que lo que los terroristas necesitan es educación, más cuando el califa Al-Baghdadi posee un doctorado en teología islámica mientras que Osama Bin Laden fue ingeniero.

Es que la mentalidad occidental mira a los terroristas y aquellos que no se alineen a su forma de vida como un “montón de barbaros sin cultura”.

Pero esos pueblos tienen su propia cultura, sus propias tradiciones y por supuesto su propia pedagogía que se adapta a sus estándares culturales y raciales, imponer el modelo occidental solo genera un fracaso y resentimiento.

Antes las potencias occidentales imponían su pensamiento y forma de vida a las colonias, pero ahora tenemos un tipo de colonialismo más posmoderno y por lo tanto políticamente correcto, nuestros valores representados por el feminismo, el homosexualismo y la pedagogía progre se deben de imponer a los pueblos “primitivos” para que salgan de su “oscurantismo” y abracen el modelo occidental.

El joven occidental producto de toda esta cultura global presume en redes sociales de su feminismo, se inventa un género en Tumblr, se cree librepensador y aborrece la cultura de sus antepasados pero no duda en abrazar toda esa nueva cultura globalizadora que el mismo sistema “retrogrado” le da.

El progresista occidental es un supremacista, cree que su cultura posmoderna es superior a las otras culturas pero el viejo supremacismo blanco del viejo colonialismo ha sido sustituido por un colonialismo antirracista y progresista que desprecia a las culturas “bárbaras” y ama su cultura posmoderna.

“El joven progresista sobreestima su papel y su realidad. Se ve a sí mismo como un ejemplar del “hombre nuevo”, pero no como el “hombre nuevo” que llamaba a construir el Che Guevara, dedicado con rudeza al más duro trabajo por meros incentivos morales, sino más bien como el “hombre nuevo” de Herbert Marcuse, un hombre con “sensibilidades” presuntamente superiores que hoy traducimos en lloriqueos banales y safe spaces universitarios: esos cuartos especiales con los que ya cuenta en Estados Unidos para encerrarse cuando alguien dicen algo “ofensivo”.” (Laje, 2017)

Ese es el modelo de ser humano que ofrece la cultura globalizadora, alguien que consume la música de Madonna, Lady Gaga, Bob Dylan, U2, Kiss, que canta Imagine de John Lennon, que lee los libros de Galeano, fuma marihuana mientras escucha a Manu Chao y escribe sus insulsas criticas al mismo gobierno que le da toda esa cultura de mierda.

Frente a la cultura globalista esta otra cultura, la cultura de derecha o la cultura de la Otra Europa (como lo definiría CEDADE) y que es la anti-tesis de la cultura actual.

Nuestra música está representada por Massimo Morsello, Burzum, Saga, ZetaZeroAlfa, Skoll, Hobbit, a las cuales nunca veras en grandes auditorios, en gigantescos conciertos sino que es una música condenada a la marginalidad por sus ideas políticas.

El año pasado en la Ciudad de México se dio un concierto gratuito en el Zócalo de la ciudad a John Waters quien también tuvo el lujo de hacer una crítica al gobierno federal, por el contrario a la cantautora nacionalista Saga ni de broma ningún gobierno o corporación le daría semejante privilegio.

Nuestro rock no es para el sistema mainstrem, sus álbumes los encontraras en sitios nacionalistas pero nunca en las grandes tiendas de música.

En México los autodenominados “rebeldes” como Taibo, Poniatowska y hasta Rubén Albarrán dan conferencias, mítines en prestigiosas universidades mientras que a un intelectual como don Salvador Borrego o Luis Reed jamás le darían un espacio para hablar de sus ideas.

Nuestra cultura está prohibida, silenciada, nuestras ideas son ideas malditas frente al actual paradigma cultural.

Nuestra literatura está representada por Gabriele D’Annunzio, Marinetti, Papinni, Celine, Brasillach, La Rochelle, Junger, Pound, Mishima, Spengler, Schmidt, Lovecraft, Howard, Tolkien, Hamsum y Hans Heinz Ewers. Grandes autores con obras maestras, mientras sus libros se venden, sus ideas han sido silenciadas o desacreditadas por pomposos intelectuales. Podras encontrar un volumen con los Cantos de Ezra Pound pero con un mediocre prologo hecho por algún enano intelectual que quiera desacreditar sus ideas, lo mismo si encuentras un volumen con los cuentos de Lovecraft, el prologuista escribirá lo posible para que el lector lo vea como un “loco genial”.

Todos estos autores tuvieron un pensamiento fascista o por lo menos cercano a este, caso de Ernst Junger un disidente de derecha dentro del nacional socialismo, fue puesto de cualquier modo en la lista negra de los aliados durante la desnazificacion.

Y es que Junger si bien nunca fue un nacional socialista sus ideas si fueron “fascistas”, el culto a la guerra, a la naturaleza, a la raza alemana, la aristocracia estaban presentes en su obra, ya el filósofo del Sistema político lo describió: “lo odio no por alemán sino por aristócrata”. Mostrando todo su odio y resentimiento social.

En todos estos autores está presente una Cosmovisión anti-democrática, elitista, jerárquica, anti-igualatoria, identitaria, está presente el culto a la guerra, el repudio por los valores jacobinos y la defensa de la identidad de cada pueblo.

Todos estos valores por supuesto chocan con los valores globalistas, con la visión de una aldea global donde “convivan todas las razas” dominadas bajo una misma cultura y una misma forma de pensamiento.

Su actual cultura esta dominada por el lenguaje políticamente correcto, quiere formar un “hombre nuevo” pero este “hombre nuevo” se aleja de la idea del Che Guevara tan admirado por la progresía actual, el “hombre nuevo” nacido de la cultura globalista es un narcisista, sentimentaloide, sumiso ante los “refugiados” y los caprichos de las feministas, tan sensible que las palabras le ofenden, adicto a la nutella, el café, la hierba, un tipo que se cree “único y original” mientras denuncia comentarios que considera ofensivos en redes sociales. Semejante tipo de ser humano jamás cuestionara la actual cultura misma que engendra el gobierno “fascista”.

Nuestra cultura por lo tanto es el opuesto a la cultura actual y mientras esta cultura domine nuestra cultura es la nueva contracultura.


Somos el nuevo punk

En una reciente entrevista Johnny Rotten líder de la banda punk Sex Pistols afirmo que el anti-progresismo es el nuevo punk, Rotten por supuesto elogio a Trump, el Brexit y a su impulsor Nigel Farange.

“La clase obrera ha hablado y yo soy uno de ellos y estoy con ellos” afirmo sobre el Brexit en un programa de televisión.
La izquierda globalista dueña de la cultura dominante ha abandonado a la clase obrera, prefiriendo censurar el arte, el lenguaje o todo lo que le parezca “ofensivo”.

Esta cultura globalista se ha convertido en un totalitarismo progresista, domina el lenguaje, el discurso actual y maneja el linchamiento mediático a través de las redes sociales y los medios todo lo que disienta de ella.

La cultura de derecha es el nuevo punk y Rotten no estaba nada errado, los fascistas fueron los primeros rockstars, D’Annunzio invento el rock y el punk con esos cantos a la guerra que realizaba en las trincheras, con esos movimientos hipnóticos y teatrales mientras daba un discurso en Fiume, adelantándose a la pose y teatralidad de David Bowie y los rockstars.

La pintura y literatura futurista fueron (y aun lo son) tan rebeldes y contestatarios con el sistema actual, ellos fueron punks antes de que esta tendencia surgiera en Inglaterra.

La cultura fascista invento el punk antes de que el punk naciera, eso es definitiva, nuestra cultura de derechas es contestataria, disidente, es un golpe de rebeldía frente a la hegemonía globalista actual. Rotten no estaba nada equivocado.

Pero toda esta actitud disidente no servirá de nada sino aprendemos de las técnicas de Gramsci, si no leemos sus libros y absorbamos todas esas enseñanzas que llevo a la izquierda a la toma del poder.

Es necesario un gramscismo de derechas.

Alain de Benoist ya había sentido interés por el material metodológico de Gramsci y como la cultura de derecha debe de usar sus técnicas en la toma de poder.

Varios intelectuales de la llamada Nueva Derecha Europea han incluido la lectura de Gramsci entre su repertorio ideológico, han comprendido que entender las pautas del filósofo marxista son clave importante para volver a tomar el control de la cultura.

“La gran importancia del “gramscismo de derechas” para la Teoría del Mundo Multipolar, es que esta comprensión de la “hegemonía” puede asumir una posición más allá del discurso marxista y de izquierda, y rechazar el orden burgués en la superestructura (la sociedad política y civil), así como en la base (la economía), y hacerlo no después de que la hegemonía se convierta en un hecho planetario total y global, sino en sustitución suya. Esto es lo que implica el matiz en el título de otra obra de Alain de Benoist, “Contra el Liberalismo”, a diferencia del libro “Después del liberalismo” de Immanuel Maurice Wallerstein. Como para Benoist es imposible en cualquier caso confiar en el “después”, y no se debe permitir que el liberalismo se haga realidad como un hecho consumado, debemos estar contra el liberalismo ahora, hoy, combatirlo en cualquier posición y en cualquier parte del mundo. La hegemonía ataca a escala planetaria, encontrando sus partidarios tanto en las sociedades burguesas desarrolladas como en las sociedades donde el capitalismo no se ha establecido completamente. Por lo tanto, la contra-hegemonía debe ser aceptada más allá de las limitaciones ideológicas sectarias. Si queremos crear un bloque contrahegemónico, debemos incluir en su composición a todos los representantes de las fuerzas anticapitalistas y antiburguesas – izquierda, derecha, o no susceptibles de clasificación (el propio Benoist enfatiza constantemente que la división entre “izquierda” y ”derecha” está obsoleta y que no satisface la posición escogida; hoy es mucho más importante saber si alguien está a favor de la hegemonía o contra ella).” (Dugin, 2017).

Por lo tanto todo fascista, todo disidente tiene el deber de leer a Gramsci para estudiar sus técnicas, generar este gramscismo de derecha, la batalla cultural empezó hace mucho y ellos tienen la victoria.

No hay que temerle ni tenerle prejuicios a Gramsci sino entenderlo para poder aprender de sus lecciones, la comprensión del combate cultural será un arma poderosa para enfrentar la hegemonía dominante.

En el actual combate cultural luchan dos frentes, la cultura dominante y la cultura disidente, nosotros, el nuevo punk.

El futurismo de Marinetti frente al pacifismo de carácter marxista de la literatura iberoamericana.

El elitismo y culto al Japón Imperial de Mishima frente a la pasividad y modernidad de la literatura de Murakami. 

Los valores jerárquicos y luminosos de Tolkien frente al relativismo y vacío de la literatura fantástica de consumo actual.

La poesía elevada y sacra de Ezra Pound frente a los versos basura de Allen Ginsberg.

El rock violento y antidemocrático de Skoll y Bronson frente a la música pacifista y sentimentaloide del rock-pop actual.

En el combate cultural nosotros representamos la Marcialidad, la Elite, el Orden, la Belleza y todo lo Ascendente frente a la podredumbre globalizadora de la cultura dominante.

En esta batalla cultural hagamos nuestras las palabras de Marinetti: “el coraje, la audacia y la rebeldía serán elementos esenciales de nuestra poesía”.


Abril 2017


Bibliografía


Morales, Gustavo (2017).  La batalla cultural. Posmodernia. [En red] Recuperado de http://www.posmodernia.com/la-batalla-de-la-cultura/


Álvarez, R. Esaul (2016). Umberto Eco: falsos intelectuales al servicio de la anti-Tradición. Página Transvensal. [En red] Recuperado de https://culturatransversal.wordpress.com/2016/07/08/umberto-eco-falsos-intelectuales-al-servicio-de-la-anti-tradicion/


Laje, Agustín (2017). Breve retrato del joven progresista. Prensa Republicana. [En red] Recuperado de https://prensarepublicana.com/breve-retrato-del-joven-progresista-agustin-laje/


Dugin, Alexander (2016). La revisión del gramscismo de derechas. El Manifiesto. [En red] Recuperado de http://www.elmanifiesto.com/articulos.asp?idarticulo=5312











martes, 4 de abril de 2017

Fascismo y la vanguardia artística



Por Fernando Trujillo

Los poetas y la guerra

Uno de los más grandes errores de los historiadores es señalar que el movimiento fascista nació de la derecha, del clero y la burguesía, es una distorsión que ha perdurado en la mente de la población. El fascismo nació de la izquierda, del movimiento obrero pero también nació de las trincheras y de la poesía.
Italia al igual que muchas otras naciones se sumaron al conflicto de la Primera Guerra, una confrontación que cambiaría la historia misma de la guerra y que inauguraría una nueva etapa de movilización total.
Las trincheras, el lodo, el movimiento, toda la técnica al servicio de la guerra, era moverse o morir, era disparar o que te disparen, toda una generación recibió su bautismo de fuego en aquella carnicería que cambio la historia.
En las tropas italianas un hombre se levanta, recita poemas glorificando el combate, a los soldados caídos, es el poeta Gabriele D’ Annunzio quien a sus casi sesenta años se enlista en las tropas buscando la acción, la guerra, es así como el poeta combatiría por tierra, por mar y por aire.
“D’Annunzio se había ubicado a finales del XIX en el nacionalismo y en el imperialismo que alternaba con poesías inflamadas (especialmente durante la guerra de Libia en 1910-12), lances de amor más o menos escandalosos y gestas militares heroicas (7). La experiencia bélica radicalizó sus convicciones nacionalistas y la cesión de Fiume a Yugoslavia pactada en la Conferencia de París de 1919, fue mucho más de lo que estaba dispuesto a soportar pasando a la acción y ocupando la ciudad. D’Annunzio no fue futurista, pero su comportamiento si influyó decididamente en el movimiento fundado por Marinetti y especialmente sus “gestos” fueron recogidos por los futuristas que los revalidaron e incorporaron a su poesía y a sus manifiestos. Algunos autores han destacado que D’Annunzio prodigaba gestos escénicos, dramáticos y espectaculares de los que luego Mussolini usó y abusó: “El culto a D’Annunzio fue el anunciador innegable del culto de que Mussolini intentaría rodearse”” (Mila, 2010)
Puedo afirmar sin equivocarme que D’Annunzio invento el rock décadas antes de que fuera concebido, sus gestos, su histrionismo, la forma en la que daba sus discursos y recitaba sus poemas, toda esa teatralidad, D’Annunzio fue el primer rockstar adelantándose décadas a David Bowie y Jim Morrison. Fiume fue un gran concierto, sus poemas y discursos en medio del sonido de las ametralladoras y el rugir de los cañones el rock estaba ahí inventado por el primer fascista y primer Duce de la historia.
Pero D’Annunzio no sería el único poeta en participar en aquella apocalíptica confrontación, Marinetti y los futuristas quienes años antes en el Manifiesto Futurista predicaran la guerra como única higiene por el mundo se enlistaron entusiasmados por la experiencia de la guerra, no todos regresaron pero el combate reafirmo las convicciones bélicas de Marinetti.
A diferencia del comunismo y el capitalismo que fue engendrado por economistas, el fascismo fue concebido por los poetas-solados, la guerra fue su bautismo de fuego, el camino de la acción, el anti-igualatarismo, el desprecio por el mundo democrático burgués y sobre todo una nueva cosmovisión revolucionaria.
Pese a que Marinetti y D’Annunzio tenían ideas idénticas ninguno de los dos se soportaba, por una parte Marinetti consideraba a D’Annunzio un “retrogrado” mientras que el otro consideraba al fundador del futurismo como “un exhibicionista”, posteriormente con la consolidación del fascismo ambos serian obligados a respetarse en público.

Los futuristas

Filipo Marinetti poeta con trayectoria funda en 1909 lo que sería el movimiento futurista al publicar en el diario Le Figaro el Manifiesto Futurista predicando toda una revolución, un rompimiento con el mundo tradicional literario, predicaba la guerra, la acción, la maquina frente a la poesía pacifista y amorosa.
Los poetas italianos de antaño rendían un culto a la mujer pero Marinetti al afirmar en su manifiesto un desprecio por la mujer sería un golpe a toda esa literatura amorosa, ahora la mujer ya no sería objeto de veneración, ahora sería la máquina, la artillería, el automóvil.
El futurismo quería una revolución total en el arte y se escribieron un manifiesto de la arquitectura futurista, de la música, de la escultura, etc.
A la locura futurista se unen Carra, Buzzi, Papinni, Apollinaire (quien también se integraría al surrealismo), intelectuales, pintores, escultores.
“El futurismo, de alguna forma, hereda la estética de la destrucción nietzscheana abanderada en Italia por el Simbolismo o el decadentismo de D´Annunzio (El triunfo de la muerte, 1894), habiendo quedado ya recogida por Marinetti en poemas tales como La conquista de las estrellas, Destrucción o el manifiesto fundacional. Sin embargo, si bien es cierto que coinciden con Nietzsche en ese aspecto destructivo, en absoluto comparten la visión de éste acerca del eterno retorno o la supervivencia de la clasicidad -lo que llevará a los futuristas a considerar al filósofo alemán, en más de una ocasión, como passatista– Esta circunstancia ambivalente se observa perfectamente si se repara en el destino de los héroes futuristas: “Los aviadores, los conductores de automóviles y los atletas son versiones modernas de los vencedores olímpicos y, al mismo tiempo, superhéroes débiles de la decadencia.(…) si “Mafarka el futurista”(1910) de Marinetti, se solaza todavía en la pasión africana que inspirara a D´Annunzio en la tragedia “More than love”(1906) y es hijo del superhéroe nietzscheano, no es fortuito que aquel rey africano se convierta de pronto en un “constructor de pájaros mecánicos”, de aeroplanos. Pero, al levantar el vuelo y pilotar estos pájaros, Mafarka, y con él el futurismo, regresa presto de África para zambullirse en la agitación urbana de la Italia más industrial. En la medida, pues, en que asume el papel de “constructor”, las hipótesis destructivas nietzscheanas se debilitan o son abandonadas en beneficio de las categorías bergsonianas de la intuición o del dinamismo universal.”” (Holda, 2009)
Al término de la guerra el futurismo se disgrega, varios de sus exponentes siguen otras vanguardias pero surge una segunda etapa en el movimiento liderado por Marinetti quienes se sumarian a la causa fascista.
Si bien el futurismo fue una vanguardia que se adhirió al fascismo en la Alemania hitleriana fue catalogado de arte degenerado y por lo tanto su obra prohibida, en este aspecto la Italia fascista tuvo una mayor libertad artística.
El futurismo fue una revolución artística total, con la llegada de la idea del fascismo empezó un arte revolucionario opuesto al arte masificado y burgués.
A diferencia del Tercer Reich a los futuristas no les interesaba pintar paisajes, arios musculosos desnudos ni recrear mitos del pasado ¡Ellos querían crear nuevos mitos!
No iban a pintar bosques sino automóviles, motocicletas, su poesía no sería para doncellas germánicas sino para una locomotora.
Luigi Russolo uno de sus más prominentes miembros fue un músico experimental, no le intereso crear una ópera decimonica sino nuevos sonidos, experimentar con el ruido, creo una máquina de ruidos que fue duramente criticada en su época.
“La música futurista no sólo partía meramente de la idea de un mundo moderno y nuevo llevado al pentagrama: era una cuestión estética enraizada en lo político. Había un objetivo prioritario: el ejercicio de la provocación como llamada al desorden, a la rotura de un molde considerado opresor.” (Bielsa, 2013)
Los experimentos de Russolo dieron como legado la música electrónica, la música industrial y el noise décadas más tarde.
Mario Sironi otro miembro de los futuristas fue uno de los muralistas que contaban con el favor del régimen, si bien abandono el futurismo para fundar el movimiento Novecento Sironi fue uno de los pintores más prolíficos de la vanguardia artística.
Si el arte heroico del Tercer Reich fue ascético y sobrio, el arte futurista fue una fiesta, fue ebriedad en el que se experimentó con la pintura, con el teatro, en el que se recrearon nuevas tendencias y en el que se revoluciono el arte.

Arte y fascismo

Pero los futuristas no fueron los únicos artistas del régimen, Papinni quien abandono el movimiento y se convirtió al catolicismo fue un intelectual que apoyo al régimen mientras que el norteamericano Ezra Pound poeta y activista político fue un defensor de la causa fascista. Pound tuvo su programa de radio “La Voz de Europa” denunciando la usura internacional, Pound también tuvo una rivalidad con Marinetti que también sería respetuosa, al grado que el poeta norteamericano le dedica uno de sus cantos pisanos.
El movimiento Novecento antes mencionado que pretendía dar un nuevo Renacimiento y fue liderado por Margherita Sarfatti poetisa y amante de Mussolini de quien escribiera una biografía.
El fascismo italiano tuvo una rica vanguardia artística, muy diversa entre varios estilos y tendencias. La Italia Fascista y la Alemania Nacional Socialista fueron los únicos regímenes en tener sus propias vanguardias artísticas, mientras que el Tercer Reich tuvo un arte enfocado en lo heroico, lo sano y sobre todo en la belleza del pueblo alemán, el arte italiano fue más diverso, no tuvo un mismo objetivo, sino que eran diferentes corrientes unidas por el mismo régimen político.
Ambos movimientos pese a sus diferencias querían una revolución total en el arte, querían un arte nuevo para un hombre nuevo, pero sobre todo querían una revuelta contra el aburguesamiento de las corrientes artísticas.
El culto al heroísmo, a la guerra, la crítica al pacifismo estaba presentes en ambas corrientes artísticas y solo la llegada y posterior perdida de la guerra abortaron todas las vanguardias.
Con la llegada de la Segunda Guerra y la entrada de Italia los artistas se suman a la confrontación, Pound habla en la radio denunciando la guerra como una iniciativa de los banqueros, Marinetti se suma a las tropas y combate en Rusia.
El triunfo de los aliados vendría también a ser el fin de la vanguardia artística fascista, Pound seria encarcelado, Papinni bajo sospecha, perseguido, Sarfatti exiliada de la vida pública. Poetas, intelectuales, pintores todos ellos perseguidos, fusilados, encarcelados por seguir la Gran Idea Europea.
Todo arte fascista fue suprimido, condenado al olvido, la época de un arte revolucionario termino y llego el arte impuesto por los yanquis a Europa.
Llego el arte para vender, el arte de masas, llego Warhol, llego el arte pop, llegaron nuevas corrientes artísticas fabricadas en Estados Unidos por la CIA y el Instituto Rockefeller, llego el arte posmoderno para vender.
Llegaron las latas de sopa, las pinturas de celebridades, llego el arte pacifista, el amor y la flores, los cientos de jóvenes burgueses estudiantes en escuelas de arte adoctrinados en el pacifismo, el feminismo, el arte para vender millones de dólares, los performances o el arte efímero pero ya no existía la revolución, ni el heroísmo ni los cantos a la guerra.
La historia de los vencedores nos quieren imponer la idea de que el fascismo fue puro militarismo sin ninguna sensibilidad artística, esa es la idea general que predomina en el mundo del arte.
La derecha y la burguesía definitivamente no engendraron al fascismo, fueron los poetas-soldados, fue el futurismo y su revolución anti-burguesa.
Actualmente ya no hay vanguardias sino modas, el arte posmoderno es un arte muerto, no solo carece de propósito sino también de cualquier matiz de revolución y renovación del mundo, está ahí para inflar el ego del artista.
El fascismo es hijo del futurismo y se puede considerar por sí mismo otra vanguardia artística. El tiempo de los poetas-soldados, de los futuristas, de los que viven peligrosamente paso y el paradigma actual solo predica el pacifismo, el conformismo y platicar sobre arte en un Starbucks.
No cabe duda de que durante los fascismos hubo un arte de vanguardia y revolución que nunca más volvió a haber.


Bibliografía

Mila, Ernesto (2010). Futurismo y Fascismo. Infokrisis. [En red] Recuperado de http://infokrisis.blogia.com/2010/121201-futurismo-y-fascismo.php

Holda, Gerlac (2009). El Futurismo italiano. Cultura Transvensal. [En red] Recuperado de https://culturatransversal.wordpress.com/2009/07/03/el-futurismo-italiano/

Erriguel, Adriano (2014). El tiempo de los sargentos y de los poetas. Gabriele D’Annunzio y los orígenes del fascismo. Cultura Transvensal. [En red] Recuperado de https://culturatransversal.wordpress.com/2014/01/12/el-tiempo-de-los-sargentos-y-de-los-poetas-gabriele-dannuzio-y-los-origenes-del-fascismo/#more-1648

 

Bielsa, José Antonio (2013). La Vanguardia Futurista y sus consecuencias en el siglo XX: El Futurismo musical, fundamentos, creadores e ideas (estudio). Escritos de José Antonio Bielsa. [En red] Recuperado de http://josbiarbi.blogspot.mx/2013/04/la-vanguardia-futurista-y-sus.html

 

 


Foto: Camisas negras de Mussolini de Enrico Prampolini, 1919





miércoles, 15 de marzo de 2017

Hispanos e irlandeses



Por Fernando Trujillo

Esta semana se celebra el Día de San Patricio la fiesta nacional de Irlanda y aprovechando esta celebración con cerveza y buena música escribo este texto para hablar de la hermandad entre la hispanidad e Irlanda, porque ambos pese a sus diferencias raciales tiene muchas similitudes culturales y religiosas que los unen.
Los hispanos somos descendientes de la raza mediterránea (italianos, griegos, portugueses, etc.) mientras que los irlandeses son pertenecientes a la raza nórdico-roja pero a ambos nos une una misma religión, la Catolicidad, nos une un espíritu de fiesta y un amor por la cerveza propios de la fe católica, es esta misma afinidad religiosa la que llevo al heroico Batallón de San Patricio a abandonar las filas norteamericanas y pelear al lado de los mexicanos en la guerra entre Estados Unidos y México.
El Batallón de San Patricio fue una unidad militar dirigida por John Riley y conformada en su mayoría por irlandeses pero en la que también militaban polacos, canadienses, escoses e italianos, la gran mayoría católicos.
Ahora la deserción del Batallón no debe ser vista como una traición, sino como un acto de lealtad no hacia una bandera sino hacia una misma fe, lo que los irlandeses hicieron fue llevado por un ideal más alto que las naciones.
Pero ahí no acaban las similitudes, los irlandeses al igual que los hispanos han sido siempre discriminados por los anglosajones, es desconocido el hecho que los británicos traficaron con esclavos irlandeses en Norteamérica, también es conocido el racismo hacia los irlandeses en Estados Unidos e Inglaterra donde eran considerados inferiores.
No es de extrañar entonces que el Batallón haya decidido pelear al lado de los mexicanos con quienes tiene más en común que con sus opresores anglosajones. 
Tanto los hispanos como los irlandeses somos dados a la fiesta, a los excesos, a la violencia en muchas ocasiones gratuitas, ambos pueblos somos dionisiacos en el sentido que nos gusta la ebriedad, la guerra, el amor intenso, no somos de medias tintas sino que amamos u odiamos con una pasión extrema. Exclamamos a todo pulmón ¡Muera la Inteligencia! ¡Viva la muerte! Y nos lanzamos a la batalla. Todo ese espíritu de fiesta contrasta con el puritanismo anglosajón.
Ese espíritu de fiesta también está presente en los italianos, los portugueses y los griegos todos pueblos hermanos de la hispanidad. Cuando hablo de espíritu de fiesta no solo me refiero a la ebriedad, al alcohol sino a la lucha, a la guerra, a las corridas de toros, a los excesos. En ese sentido los poetas italianos (y primeros fascistas) D’Annunzio y Marinetti manifestaron ese espíritu de fiesta en sus textos y en sus proclamas a favor de la guerra.
Tanto irlandeses como hispanos somos desenfrenados, somos católicos y compartimos un mismo enemigo en este caso la oligarquía anglo-sionistas de Estados Unidos e Inglaterra, ambas naciones conforman la Pérfida Albión.

Irlanda por mucho tiempo ha buscado su independencia de Inglaterra, misma que le ha sido negada a través de la historia, en el año de 1916 se dio el Levantamiento de Pascua en el que republicanos irlandeses se levantaron en armas contra los británicos mismo que fue sofocado y sus líderes fusilados.
El domingo 30 de enero de 1972 irlandeses marcharon contra las detenciones ilegales de civiles por ser sospechosos de pertenecer al IRA, el ejército británico ataco y masacro a catorce civiles desarmados.
El racismo anglosajón en Estados Unidos—el falso racismo como lo llamaría Savitri Devi—no solo incluía a negros sino también a mexicanos, irlandeses, italianos y españoles que eran vistos como inferiores por el anglosajón.
La lucha del pueblo irlandés es también la lucha de los pueblos hispanos por su libertad, esta batalla ha sido constante a lo largo de la historia moderna y en todas ellas el IRA ha sido la manifestación de ese espíritu de guerra por la libertad.
El IRA o Ejercito Republicano Irlandés surgió de las milicias irlandesas surgidas a partir del Levantamiento de Pascua y posteriormente en 1919 fueron considerados el ejército de la República de Irlanda. Desde entonces ha habido divisiones y posteriores organizaciones que claman ser herederos de la original. Por ejemplo están el IRA provisional de carácter nacionalista y el IRA Oficial de carácter socialista, ambos nacidos en 1969.
Durante la Guerra Civil Española católicos irlandeses pertenecientes a la Brigada Irlandesa se unieron al Bando Nacional para luchar contra el comunismo financiado por la Unión Soviética, Inglaterra y Estados Unidos, de la misma forma que cien años atrás el Batallón de San Patricio apoyo a los mexicanos, una misma fe los unió y se demostró nuevamente la hermandad entre hispanos e irlandeses.
Durante la Segunda Guerra el IRA apoyo a las potencias del Eje pero Irlanda oficialmente no entro a la guerra debido a la amenaza de Churchill de destruir la isla.
Durante los años sesenta y setenta suceden diversos disturbios entre la policía británica y el pueblo irlandés, disturbios que como el ya mencionado domingo sangriento causaron pérdidas humanas y abusos policiales.
Esta es parte de la historia no solo del IRA sino también del pueblo irlandés por su libertad y de la misma manera de los pueblos hispanos.
La lucha de Irlanda también es nuestra lucha, las ansias de libertad y nuestro desprecio a la usura internacional sino de tener nuestra patria, nuestras costumbres y nuestro rechazo al actual sistema globalista.
Por esto en el Día de San Patricio debemos recordar la hermandad de ambos pueblos, la lucha de ambos pueblos contra las oligarquías anglo-sionistas, la fe que nos une y el espíritu de fiesta que compartimos.
No es únicamente un día para tomar cerveza sino celebrar el heroísmo, la hermandad y una misma fe que nos une, es una fiesta que une a dos pueblos libres que pelearon y pelearan hasta el final.
Alcemos la cerveza por nuestros héroes, por nuestra lucha y por nuestra victoria en un futuro, por una libertad en que tengamos fe llegara pronto.


Marzo 2017

lunes, 27 de febrero de 2017

¿Es tradicionalista el fascismo?



Por Fernando Trujillo

La relación entre el tradicionalismo y el fascismo siempre ha sido ambigua, tanto sus seguidores como sus detractores han relacionado a los movimientos fascistas con la defensa del conservadurismo y las tradiciones de un pueblo, esto es verdadero pero no como muchos piensan.
Muchos movimientos nacionalistas en la actualidad toman las ideas de Evola y Guenon como estandarte frente a los valores globalizadores, así las ideas de revuelta contra el mundo moderno, la búsqueda de una espiritualidad ancestral frente al ateísmo posmoderno, los valores de virilidad, aristocracia guerrera y de un nuevo Imperio forman parte del ideario de muchos nacionalistas pero tanto Evola como Guenon nunca fueron parte de un movimiento fascista, el primero los critico duramente, Evola pese a su participación en el fascismo fue un duro crítico con muchas de sus ideas principales, los ataques de Evola iban hacia el racismo científico del Tercer Reich, el wagnerianismo (acusado de decadente), los movimientos de masas de ambos partidos y hacia la socialización fascitas de la Republica de Salo, en su momento Evola y sus seguidores han acusado a los nacionalismos de ser movimientos modernos.
En cierta manera no estaban equivocados, partamos antes que nada que el fascismo nace de la concepción estado-nación, idea que nació a partir de la revolución francesa y que destruyo la idea de reino y de monarquía absoluta que había regido Europa hasta el momento. Esta fue una de las principales críticas que Evola realizo en su momento, así los fascismos nacen de una idea secular y por lo tanto moderna.
Muchas de estas críticas son exploradas en el libro El fascismo visto desde la derecha donde Evola escribe contra las ideas raciales, el cesarismo y el populismo. Todas ellas ideas bases de los fascismos.
Mientras el fascismo italiano, el Tercer Reich y otros movimientos defendían la separación iglesia-estado (otra idea moderna por cierto), los únicos fascismos que tenían la religión como principal base fueron la Guardia de Hierro de Codreanu, el rexismo de Degrelle y el movimiento Ustacha de Pavelic. El primero era admirado por Evola que hasta conoció personalmente al capitán Codreanu en una visita a Rumania.
Por lo demás ni Mussolini ni Hitler fueron hombres estrictamente apegados a un tradicionalismo, el primero fue un ateo practicante que únicamente se convirtió al catolicismo por razones políticas, mientras que Hitler fue un católico devoto toda su vida y un defensor del cristianismo pero eso no le impidió ser un revolucionario, rechazo restaurar la monarquía Hohenzollern y las viejas ideas aristocráticas (una aristocracia aburguesada) siendo un gobernante para el pueblo, trayendo ideas innovadoras con las que pudo restaurar a su nación en solo cuatro años de gobierno.
El fascismo nunca fue tradicionalista per se, fue un movimiento que aposto por la juventud, la innovación, la técnica, la destrucción de un viejo mundo y la creación de un nuevo orden.

El fascismo como ideología nace después de la Primera Guerra, cuando los viejos imperios han sido desintegrados por las democracias vencedoras y en la Rusia zarista el comunismo triunfo, frente a un mundo en ruinas y la amenaza bolchevique comienza a gestarse grupos y movimientos que buscan crear un nuevo mundo y una defensa ante las ideas democráticas y comunistas.
En medio de este caos aparecen en Italia los que podríamos considerar los padres espirituales del fascismo; Gabriele D’Annunzio y Filipo Tommaso Marinetti.
Ninguno de ellos era un tradicionalista, ninguno añoraba una “época mejor”, ninguno buscaba recrear el viejo orden, ambos eran hombres que vieron hacia el futuro en lugar de añorar una época dorada.
Gabriele D’Annunzio, novelista reconocido, aventurero, aviador, poeta, mujeriego, dandy, a sus casi sesenta años peleo en la guerra, clamando poesías que engrandecían el heroísmo, la guerra total, la acción frente a la pasividad y la burguesía.
En 1919 D’Annunzio junto a los Arditi invadieron y tomaron la ciudad de Fiume, el régimen del poeta estableció una comunicación directa entre el pueblo y su líder a través de plebiscitos, el arte fue el fundamento del nuevo estado, los uniformes negros, el culto a la juventud y a la marcialidad, todo estaba ahí antes de Mussolini y Hitler.
Marinetti por otro lado fue el fundador del Futurismo, movimiento artístico que pregonaba la destrucción de lo viejo (las universidades, los museos, etc.), la velocidad, la técnica, la acción, la violencia y la guerra como única higiene por el mundo. El futurismo rechazo el arte paisajista, las viejas formas artísticas adoptando un tono caótico, figuras sin forma, una exaltación de la guerra y la máquina, fue una revuelta contra el viejo arte.
Si bien el futurismo fue catalogado como arte degenerado por el Tercer Reich muchos futuristas fueron adeptos del fascismo, de ese culto a la técnica y a la guerra, sobre todo rechazaron las viejas formas artísticas y de pensamiento.
Así tanto D’Annunzio como Marinetti rechazaron un viejo tradicionalismo decimonico por una nueva visión, avanzando hacia el futuro y sobre todo hacia la técnica.
Marinetti exclamaba: “Un auto de carreras con su capo adornado con grandes tubos parecidos a serpientes de aliento explosivo…...un automóvil rugiente que parece que corre sobre metralla es más bello que la Victoria de Samotracia”
El futurismo padre del fascismo no busco nunca una veneración por un pasado utópico, sino avanzar adelante, destruir lo viejo para renacer lo nuevo.
El fascismo siempre aposto por la técnica y la innovación, el culto a la tecnología y a la juventud son parte de su ideario. El Tercer Reich construyo grandes máquinas de guerra como la fuerza aérea de la Luftwaffe, además de construir el mejor auto del siglo XX: el Volkswagen.
Los fascismos si bien apostaron por lo nuevo no necesariamente odiaban las viejas tradiciones ni los valores de una nación, al contrario estos fueron su base, creando una síntesis entre la identidad nacional y lo nuevo.
Los valores de familia, honor, comunidad fueron una base de estos movimientos pero bajo una nueva óptica, un pueblo sin una familia y sin una fe se desmoronaría, por lo tanto los fascismos fueron una reconciliación entre los valores de la comunidad y la esencia fáustica de los movimientos fascistas.
La técnica fue puesta en favor de la comunidad, tanto para mejorar sus condiciones de vida como puestas en favor de defenderla de potencias extranjeras. La Primera Guerra fue el fin del viejo estilo de la guerra y comenzó con la guerra total, la movilización total, la unión entre la técnica y lo humano al servicio de la guerra, la creación del mejor armamento, la formación de máquinas de guerra al servicio de la comunidad.
Esta síntesis esta mejor expuesta en el libro Arqueofuturismo de Guillaume Faye, una síntesis entre los mejor del pasado y el presente para avanzar hacia adelante.
La veneración obsesiva por un pasado romántico resulta obsoleto, el querer un nuevo Medievo resulta absurdo y el rechazo absoluto a la tecnología un sinsentido. Gracias a los avances tecnológicos estoy escribiendo mis artículos a través una laptop, podemos descargar libros en PDF, tenemos formas de comunicarnos con personas con ideas similares a través del mundo.
Esto por supuesto no significa apoyar las ideologías posmodernas y ajenas a la comunidad, las modas productos del pensamiento posmoderno y contrario a los valores eternos no tienen nada que ver con la inventiva humana, con ese instinto por crear y conquistar, sino al contrario son su antítesis.
El que un montón de imbéciles le den un mal uso a la tecnología compartiendo videos estúpidos en redes sociales o subiendo compulsivamente a su Instagram sus fotos de lo que comieron ese día es la antítesis de la técnica. La tecnología es benéfica a la comunidad cuando está en las manos adecuadas.
Un ejemplo de esta antítesis de la tecnología la encontramos en Japón donde los avances tecnológicos están hechos para satisfacer los fetiches sexuales de un pueblo degenerado, creando robots y muñecas sexuales animadas.
Los valores eternos son los que deben conservarse, los que deben defenderse, los valores morales de una época determinada son los que deben superarse. Tal fue el camino que los fascismos tomaron.
¿Fue el fascismo tradicionalista? No lo fue, defiende las tradiciones que son el alma de un pueblo, los valores eternos pero no es un movimiento viejo sino una que se mantiene joven. Existe una distancia entre el pensamiento evoliano y el pensamiento fascista, si bien ambos tienen puntos en común son muy diferentes.
Tanto Evola como Guenon tomaron un camino muy diferente mientras que los fascismos no buscaron un nuevo Medievo, sino crear un Nuevo Orden opuesto a los valores globalizadores que en su momento comenzaron a gestarse (capitalismo-comunismo) y establecer este Orden de acuerdo a las Leyes Naturales.
El mundo en el siglo XXI es viejo, el viejo orden permanece en el poder, se necesita de esa juventud, de ese fuego y de ese espíritu futurista para destruirlo y crear un mundo nuevo que reconcilie la tecnología y lo nuevo con los valores eternos.

Febrero 2017



viernes, 10 de febrero de 2017

Los Diarios de Turner, una reseña políticamente incorrecta



Por Fernando Trujillo

Publicada en 1978 por el nacionalista blanco William Pierce bajo el seudónimo de Andrew McDonald, Los Diarios de Turner es uno de los libros más censurados del siglo XX. Se le conoce como “La Biblia de la extrema derecha norteamericana” y cobro una fama negativa tras los trágicos atentados en Oklahoma perpetrados por Timothy McVeidt el cual supuestamente influyeron. Es posible que sea el libro más prohibido y desconocido del siglo pasado, más que el Mi Lucha de Adolf Hitler, este último se puede encontrar a la venta en librerías comerciales (eso si en ediciones con comentarios y notas con ataques hacia el autor) pero en cuanto a los Diarios existe un silencio total, no existen reseñas ni positivas y negativas, todo lo que encontraras serán comentarios negativos a su alrededor.
Si preguntas en una librería en México te dirán que no lo conocen, si preguntas en una librería en Estados Unidos—mala idea por cierto—el encargado te dirá que no lo tienen y te mirara como si fueras una especie de loco. La mejor forma de conseguir el libro es descargarlo de la red.
A todo esto ¿Qué va la novela? La historia se abre en el futuro (el año 2099 para ser exacto) pero esto es un preámbulo, cien años después del triunfo de una gran revolución blanca y para conmemorar el centenario se publican los diarios de Earl Turner uno de los primeros miembros de esta revolución que desde su perspectiva narra la lucha entre los nacionalistas blancos contra el Sistema multirracial.
Lo primero que puedo decir es que la estructura del libro, es parecida al Talón de Hierro de Jack London, ambas novelas se ambientan en un futuro utópico donde se encuentran unos diarios del siglo XX, en ambos desde la perspectiva de los autores de los diarios (Avis Everhard en el Talon y Earl Turner en sus Diarios) se van narrando las luchas entre dos fracciones, los rebeldes contra un Sistema opresor, la novela de London está escrita desde una idea socialista, el movimiento obrero contra las grandes oligarquías (el Talón de Hierro) mientras que en la novela de Pierce son los patriotas blancos contra el gobierno sionista. Es posible que Pierce se inspirara en la obra de London para su novela.
La historia comienza en los años noventa cuando el gobierno americano aplica la Ley Cohen que prohíbe la portación de armas para los ciudadanos, pisoteando lo que es la Segunda Enmienda, es entonces cuando hombres blancos empiezan lo que es una resistencia contra el orden establecido por medio de guerrillas, actos terroristas y por supuesto siempre buscando formas de escapar de la policía y el ejército.
Pierce narra con gran detallismo escenas de violencia, de balaceras, las descripciones de los muertos en ataques terroristas, torturas y asesinatos masivos casi rayando en el gore, dando un gran realismo a la narración y plasmando la crudeza de la lucha armada, sin estética ni tratando de endulzarlas, posiblemente a algunos les pueda disgustar estas descripciones pero si ya has visto películas gore o las escenas censuradas de los noticieros en Internet, estas escenas son menos violentas que todo lo que se ve en cine y televisión.
Personalmente para alguien que ha leído demasiadas historias sangrientas (American Psycho, Los Libros de Sangre, etc.) no tengo ningún problema con esto.
Los patriotas blancos son descritos sin ningún idealismo romántico, son una organización despiadada, saben que la lucha es de vida o muerte y no dudan en emplear la tortura, sangrientos ataques terroristas o ejecutar sin remordimientos a traidores, en una parte de la novela se ejecuta a un hombre de derecha por plantear la idea de negociar con el Sistema.
La Organización es un grupo que no permite dudas, no permite la debilidad entre sus hombres y mujeres, tienen una fe fanática en su misión y donde se es duro con los camaradas pero se debe ser más duro con uno mismo. Esta idea del fanatismo es parecida a la de Eva Perón en Mi mensaje donde elogia el fanatismo en una idea sobre el relativismo o la moderación. A la Organización no se le adjudica ninguna religión en particular (aunque se entiende que sus miembros son cristianos), siendo Pierce un agnóstico, su fe era en la raza blanca, la raza era toda su religión, Pierce fue el fundador de una religión llamada Cosmoteismo basada en el panteísmo racial blanco.
Algo que también se ve en la novela es el rechazo del autor por los libertarios y grupos conservadores, en el transcurso de la narración Turner dice que estos grupos tienen algunas ideas en común con la Organización pero que al fin y al cabo siempre se alinean al Sistema, algo que se plantea es que los conservadores atacan constantemente a la Organización hasta el grado de acusarla de ser un organismo creado por el mismo Sistema para generar odio en la población y desaprobar sus ideas. El protagonista califica a este grupo como estúpidos.
Otro capítulo interesante es cuando el narrador conoce a una adolescente que es parte de unas comunidades “antisistema” conformadas por drogadictos, anarquistas y bohemios los cuales aprueban superficialmente las acciones de la Organización e incluso algunas de estas células realizan ataques similares pero Pierce deja claro que estos grupos nunca van a poder ser aliados de su causa.
El ritmo de la novela va aumentando y las escenas de acción son cada vez más violentas, la lucha entre ambas fracciones se va volviendo más encarnizada, durante parte de la novela los patriotas toman toda California y realizan una purga racial, incluyendo la ejecución de celebridades de Hollywood a los que acusan de traidores raciales.
Las ideas plasmadas por Pierce son un fuerte radicalismo, el orgullo racial, la acción violenta contra el Sistema y un ascetismo del patriota blanco, un fanatismo ciego en su causa, ideas que lo han convertido en un best seller entre grupos nacionalistas.
Dejando a un lado las ideas políticas y raciales Los Diarios es una novela atrapante, vitalista, muy sencilla en su lectura, de no haber una fuerte censura políticamente correcta creo que sería un best seller entre el público amante de la ciencia ficción y de la ficción distopica en general.
¿Recomiendo leerla? Aun si te desagradan las ideas del autor te la recomiendo como una lectura llena de acción, posiblemente te llegue a gustar o la tires a la basura.
El libro no es para todos los gustos, los sensibles no soportaran muchas de sus escenas y otros les disgustaran las descripciones raciales, debo decir que no es un libro para todos pero si se tiene la suficiente mente abierta para leer otro tipo de lectura muy diferente a lo que los best sellers nos tienen acostumbrados puedes encontrar en los Diarios el libro que te guste.
¿Puede inspirar ataques terroristas? Balaceras o el llamado terrorismo doméstico siempre se encontraran chivos expiatorios, los videojuegos, la música de Marilyn Manson, los tebeos, la prensa sensacionalista le encanta usar el satanismo y el nacional socialismo para tener audiencia, el acto despreciable de McVeidt no fue culpa de una lectura sino de una mente trastornada y otros factores más profundos que por supuesto la prensa no se molestó en investigar.
¿Debe estar prohibido? Prohibido o no los Diarios es un libro que se difunde de manera secreta, se leerá con la prohibición o no, pediría que se publique abiertamente pero sería hablarle a oídos sordos, algunos libros están mejor en la oscuridad.
¿Es una novela abominable? Eso depende de que tan políticamente correcto o incorrecto seas, en una sociedad donde puedes encontrar todo tipo de literatura aborrecible resulta una hipocresía que los Diarios estén prohibidos pero como dije algunos libros están mejor en la oscuridad, si eres lo bastante atrevido entraras a ella y tomaras su lectura.
Porque en la oscuridad solo los que se atreven a dejar el mundo luminoso de lo políticamente correcto pueden entrar y descubrir un conocimiento prohibido. Ahí están los Diarios como otros tantos libros prohibidos esperando a ser leídos, solo se tiene que dejar de lado los prejuicios políticamente correctos.
Recordando a Oscar Wilde, las obras no se juzgan moralmente, sino como buenas o malas. Juzgando Los Diarios de Turner puedo decir que es una buena novela.


Febrero 2017